Vulcanus es una beca destinada a ingenieros de todas las ramas con grandes oportunidades para el futuro
El centro de la Unión Europea y Japón de cooperación industrial tiene un programa para estudiantes ingenieros de la Unión Europea. Cada año se dan tantas becas como empresas para candidatos haya. El estudiante pasa un año en el país con una formación en cuanto a idioma, cultura japonesa y relaciones internacionales.
¿TE IRÍAS A JAPÓN?
Mauro Perez Manfredini
“No me iría a Japón porque la cultura de allí es muy sería, no me gusta. El idioma es muy complicado y es muy lejos de mi casa. Es el lugar más adecuado para un ingeniero, pero hay muchos ingenieros que se pueden ir y yo, personalmente preferiría ir a otros países como Italia o Inglaterra”
Pau Martínez Gadea
“Me iría a Japón. Quiero pedir al beca, porque es una cultura distinta, siempre he tenido curiosidad por el país. Personalmente las relaciones entre UE y Japón me dan igual, pero sí que es importante para el futuro, creo que es un país en el que el sector industrial está bastante desarrollado y pienso que tiene un sistema mejor que el europeo. No creo que aprenda japonés en cuatro meses, es una idioma muy difícil. Quiero ir por descubrir una nueva cultura y gente distinta”.
Patricia Lara
“Quiero ir a Japón. Me gustaría pedir la beca el año que viene o el siguiente. Estoy estudiando japonés desde hace dos años. Me interesa su cultura e idioma , pero además pienso que es un país tecnológico con mucho desarrollo que tiene que ver con la ingeniería bastante”,
Conseguir la beca
La beca Vulcanus abre convocatoria cada año dando de plazo hasta enero del curso correspondiente. Para este año, convocatoria 2009/2010, por ejemplo, el envío de candidaturas finalizó el 20 de enero de este año. Aunque haya terminado el plazo, enero llega rápido así que es necesario saber como funciona la tramitación de las plazas.
Los candidatos son elegidos por su expediente académico, pero también influye la opinión de sus profesores, además del nivel de ingles hablado y escrito. Otro factor importante es demostrar especial interés por las relaciones entre Europa y Japón, la capacidad de adaptación y motivación.
Objetivo
El periodo de prácticas es en septiembre y termina en agosto. Es un año dividido en varias partes con la finalidad de una buena adaptación del estudiante y asimilación de todos los conocimientos que se pretenden inculcar al candidato. La primera semana se asistirá a un seminario sobre Japón, su cultura, un repaso económico del país, entre otras materias. Tras el seminario, los siguientes cuatro meses son un curso intensivo de japonés y los restantes ocho meses el estudiante hará prácticas en una empresa industrial japonesa. El objetivo del programa es poner contacto a los futuros directivos y administrativos europeos con el sistema económico y de negocios japonés. Además, da la oportunidad de establecer relaciones privilegiadas para que en un futuro esos estudiantes sean los que asistan a sus jefes en posibles contactos o cooperación con la industria japonesa.
Costes
La beca está financiada por las empresas de acogida y el Centre Unión Europea- Japón para la cooperación industrial. La dotación económica es de 15 mil euros por seleccionado para el viaje de ida y vuelta y gastos de vida en Japón. La empresa aloja los 12 meses al estudiante y el curso y seminario corre a cuenta del Centro UE- Japón de Cooperación Industrial. Ana Rosique, encargada del área de prácticas internacionales del Observatorio Ocupacional, habla de esta beca como si tocase la lotería,“el que se lleva una Vulcanus, tiene la vida solucionada”. Los alumnos, sin embargo, no ven tan factible lo de vivir en Japón durante un año o hablar Japón en unos meses.