La evolución del programa Erasmus desde la mirada de Ursula Krees

La encargada de iniciar el programa Erasmus en la UMH, junto con el profesor Justo Medrano hace balance tras 11 años de andadura.

Úrsula Krees

Úrsula Krees

¿Tras la creación de la Universidad, cuándo se da cuenta la UMH de la importancia de las becas Erasmus para sus estudiantes?

 

Es una pregunta muy difícil. Yo creo que desde los inicios la Universidad se dio cuenta de que los alumnos de la UMH tenían que salir y la mejor forma era acogerse al programa Erasmus y por eso desde el principio, desde noviembre de 1997, se creo la ORI.

¿Es justo a partir de ese año cuando se empiezan a dar las becas Erasmus para los estudiantes?

No, porque en este curso todavía los acuerdos que teníamos, que eran muy pocos y todos de medicina, se habían rescatado para no perder los contactos. En ese año se recibió alumnos de fuera, pero no pudimos mandar a nadie porque no teníamos aún el contrato institucional de la UMH con Bruselas.

Ya se había establecido los primeros contactos ¿no?

Claro, los contactos estaban, y como a las universidades alemanas les daba igual que la universidad de medicina perteneciera a Elche o a Alicante nosotros los cogimos para guardar el contacto.

¿De quién nació la idea de comenzar con las gestiones?

Esto no te lo puedo decir, a mí me llamaron porque necesitaban a alguien para la oficina de relaciones internacionales. Entonces me imagino que surgió en la comisión gestora, que pertenecía al gobierno anterior, de ahí en una de esas reuniones surgió la idea, probablemente promovido por el profesor Medrano, que siempre ha tenido esa vocación de internacionalizar.

¿Entonces sois Justo Medrano y tú los que empezáis a realizar las primeras gestiones?

Si

En los inicios con las gestiones de beca Erasmus, ¿contactasteis con otras universidades españolas para asesoraros?

Sí, fue muy importante, yo recuerdo que empecé en Noviembre y el mismo mes tuve la oportunidad de ir a lo que se celebra dos veces al año, a las jornadas del Comité Español de Relaciones Internacionales Universitarias. Fue la plataforma donde conocí a un montón de gente de toda España. Estaban las universidades españolas representadas y para mí fue ideal establecer contactos y aprender muchísimo sobre cómo se hacen las gestiones en otras universidades y dentro de lo que cabe coger las ideas para nosotros, porque cada universidad es distinta.

Es importante resaltar que vosotros empezabais de cero, ¿es así?

Claro, no teníamos nada.

¿Hubo reuniones previas con alumnado o Asociaciones de alumnos para darle forma al proyecto?

Se realizaron varias reuniones, ya no con los alumnos sino con los profesores, porque la idea era que si los profesores estaban convencidos iban a mover a los estudiantes. La cuestión era que para poder mandar estudiantes desde cualquier programa de movilidad tenía que existir un acuerdo con la otra universidad y eso sólo lo podían hacer los profesores. No tiene sentido que la oficina establezca acuerdos que luego no están respaldados por el decano o por profesores que no están interesados. En un principio se lo dijimos a los decanos y a los profesores para convencerlos y hacerles ver la utilidad de este programa.

En esos inicios nos encontramos con una universidad en gestación. ¿Simplemente por ese motivo fue más difícil crear convenios con otras Universidades?

Si, fue bastante difícil. Sólo fue fácil para aquellos profesores que tenían contactos en el extranjero. Aprovechando esos contactos los institucionalizaron y se pudieron firmar acuerdos. En aquellas universidades, con las que no teníamos contactos previos fue muy difícil porque mandar un correo o una carta de presentación tipo “standard” a Universidades es complicado, pocas han contestado, algunas han contestado afirmativamente y otros ni siquiera lo han hecho.

¿Es posible que esta dificultad de la que hablas también ocurra con nuevas carreras de la UMH como puede ser periodismo?

No es lo mismo. La situación es parecida en el sentido de que los profesores son realmente los motores de todo esto, pero es diferente porque ya tenemos acuerdos con muchas Universidades y es mucho más fácil. Por ejemplo, si surgiese interés en una Universidad en concreto y ya tenemos un acuerdo, digamos en Derecho, podemos proponerles ampliar el acuerdo a otra titulación. Y además, que ya somos una universidad que lleva 11 años con el programa Erasmus, no es una universidad de la que nadie ha escuchado hablar.

¿Cómo contactasteis con las universidades extranjeras? ¿Únicamente con profesores o también desde la universidad se mandaron cartas?

Mandamos cartas desde la universidad, mandamos información de la universidad a muchísimos países a muchísimas universidades para darnos a conocer y, bueno, de algunos salieron contacto y de otros no.

¿Tenía la UMH alguna preferencia u objetivo a la hora de seleccionar países a los que mandar a sus estudiantes?

Yo diría que lo principal fue localizar universidades con situaciones parecidas a las nuestras y que tuvieran titulaciones que nosotros tenemos aquí. Además es un proceso de oferta y demanda. Si te diriges a Inglaterra, ni nosotros ni nadie, a no ser que sea una universidad muy prestigiosa, que igual sí que tienen interés, pero Inglaterra es el sitio más demandado y era muy difícil. Tenemos algunos acuerdos, pero seguimos todavía con muy pocos. Es por eso, toda Europa quiere irse a los países de habla inglesa y ellos tienen una capacidad limitada y además con el sistema que ellos tienen de educación, que es muy caro, no les interesa económicamente. La idea no es solamente a qué países nos gustaría mandarlos, por supuesto hemos mandado a Inglaterra, a Irlanda, porque somos conscientes de que los estudiantes quieren ir a países de habla inglesa. El siguiente criterio es dónde hay determinadas carreras porque, por ejemplo, la carrera de podología no existe en muchos países.

Hubo universidades, según me estás diciendo, que decidieron no crear convenio ante el ofrecimiento de la UMH. ¿Crees que es porque esta es una universidad nueva o es porque los estudiantes no deseaban venir aquí?

El hecho de la negativa puede tener varias causas. En Inglaterra era porque estaban saturados, en otros casos a lo mejor era porque la universidad a la que nos habíamos dirigido decía que ya tenía muchos acuerdos con España y por lo tanto ya no querían firmar otro más ya que tienen muchos alumnos que se desplazan a nuestro país y no tenía sentido. Otra razón es que los estudiantes no hablan español o que ya tenían su cupo de solicitudes lleno. El hecho de ser una universidad nueva no creo que fuese un impedimento, siempre hemos ofrecido cursos de español, el trato ha sido muy personal  y eso la gente también lo aprecia.. Lógicamente en una universidad más grande tienen en cierto modo más oferta para los que vienen que lo que podíamos ofrecer nosotros.

 ¿Tiene que haber un feedback entre lo que ofreces y lo que recibes?

El feedback más objetivo son las solicitudes que ves al año siguiente, si vienen más es que el boca a boca ha funcionado positivamente. Aquí hemos tenido años en donde todo el mundo se quería ir a la misma universidad porque los que habían vuelto estaban contentos y hablaron bien de este sitio. Y con ello no me refiero a la calidad de la universidad, simplemente que han tenido buenas experiencias. También es cierto que los estudiantes tienen que rellenar un cuestionario cuando vuelven en el que hacen una pequeña evaluación sobre lo que ha sido su estancia y un resumen de qué tal se han portado allí contigo.

¿Hay algún destino que se haya caído porque la gente no ha regresado satisfecha de su experiencia?

Sí, bueno muchos, normalmente si la gente no va no se cancela la plaza porque siempre cabe la posibilidad de que alguien quiera venir. Por ejemplo, no tenemos a nadie que quiera ir a Varsovia y no por eso vamos a cancelar el acuerdo ya que puede ser que estudiantes de Varsovia tengan interés en venir. Si se ha cancelado ha sido cuando después de varias experiencias se ha visto que el plan de estudio no es compatible y que hay poco que puedan hacer allí para su carrera. En ese caso no se ha renovado. También tuvimos un caso en el que no trataron bien a nuestros alumnos e inmediatamente cerramos el acuerdo.

Hablabas ahora de los planes de estudio y muchos de ellos no coincidían. Con el Plan de Bolonia se soluciona en parte este problema y los planes se asemejaran más ¿Puede ser una solución para el problema que me comentabas anteriormente?

Pienso que la idea fundamental es que sea todo más fácil en todos los aspectos. Lo que hagan las universidades ya es otra cosa porque si la idea es tener estandarizado lo que es el Grado y luego el Master y el Doctorado y dentro de esto los países pueden elegir entre tres más dos más uno, ya estamos generando diferencias en el plan de estudios y en la forma de estudiar una carrera en una universidad u otra.

Yo me imagino que sí será favorable, no solucionará todos los problemas y además necesitará retoques. Hay que tener en cuenta que el programa Erasmus llevaba años en una fase en la que sólo se establecía contacto entre universidades a través de los profesores y estos profesores mandaban a los alumnos, así empezó el Erasmus en 1987. Todo se basaba en los contactos personales, más adelante se empezaron a firmar acuerdos a nivel departamental hasta que ahora hemos llegado a ocupar un nivel diferente del estudiantil pues el programa Erasmus está dentro del marco del aprendizaje permanente y ahora podemos mandar profesores, administrativos… Ha evolucionado y yo creo que lo mismo va a pasar con Bolonia. Que facilitará el proceso y mejorará la competitividad de la  gente.

Estábamos hablando de las gestiones para abrir convenios con otras universidades. Me gustaría saber cuál es el proceso completo.

Lo norma es que un profesor tenga un contacto con una universidad y que quiera utilizar este contacto para intercambiar estudiantes, entonces puede ser de grado o postgrado. Hay muchas vías, si el profesor no tiene contactos se dirigirá a nosotros y preguntará con qué universidades tenemos acuerdos. Pero es más fácil ampliar con una titulación que empezar de cero. Es fundamental para la universidad la confianza entre las universidades porque tu alumno llega con una nota y tú tienes que aceptarla. Por lo tanto debes conocer a la otra institución y ver si esa nota en realidad es una nota válida.

¿Qué ayuda tienen los profesores por parte de la ORI para consolidar los contactos?

Debe de ser una situación en la que un profesor esté interesado en una universidad determinada y él no tenga contactos. En ese caso nosotros escribimos la carta a la ORI de la universidad destino planteando el tema y a esperar, hay gente que no contesta y otros sí lo hacen. Lo mejor ha sido cuando el profesor a través de congresos ha realizado contactos con profesores de otras universidades y entonces se propone a la vicerrectora firmar este acuerdo.

¿Habéis contado siempre con la colaboración de los profesores?

Al principio tuvimos cuatro profesores que hacían de coordinadores de campus (Elche, Altea, Orihuela y San Juan), era gente que se dedicaba a promover el programa dentro de cada campus y que eran los interlocutores con los alumnos para solucionar cualquier duda. Teníamos unas oficinas muy pequeñas donde estaban el coordinador de campus y un becario para recoger la documentación. Ahora seguimos teniendo la colaboración de los profesores, pero es mucho más específica porque los que trabajan con los alumnos son del programa académico y en cuanto al papeleo hemos salvado la distancia con el alumno por la web, ya no hace falta desplazarse.

En aquellos primeros años ¿cómo era la demanda a este tipo de becas?¿Se quedaban muchas plazas sin pedir?

Teníamos siempre mucha oferta en Alemania (heredaron acuerdos de la carrera de medicina y esos acuerdos eran con universidades alemanas)  y se quedaban muchísimas plazas vacantes. Ahora está mas igualada la oferta y la demanda y hay destinos donde hay mucha competencia entre los estudiantes y otros en los que siguen quedando muchas plazas vacantes.

¿Se podría decir que hoy en día hemos perdido el miedo a irnos a estudiar fuera?

No era miedo. Era desconocimiento, la gente pensaba que al irse fuera perdía el tiempo y encima las ayudas, si ahora no son buenas, en aquella época eran bajísimas. En la actualidad al mejorar la ayuda económica también hemos mejorado en el aspecto de reconocimiento, la gente se iba con poquísimo dinero, creo que alcanzaba a 150 euros, casi nada. Por eso empezábamos a hablar de ayuda y no de beca. Y también, otro de los problemas es que no siempre se reconocían las asignaturas que habías hecho fuera. Los propios estudiantes tenían que negociar con los profesores. Había muchos efectos secundarios negativos. No era miedo, sino que eran obstáculos. Además, a veces no te respetaban la nota y en la hoja del expediente aparecía como no presentado en un principio. Los estudiantes venían más tarde cuando ya había terminado el curso y se tenía que rectificar el acta. Esos problemas hoy por hoy están resueltos. Actualmente no se va nadie sin acuerdo de estudios. Lo cual garantiza y obliga a hacer todo aquello que se ha firmado y cuando llega la nota pasa directamente a su expediente. No aparece en ningún lado no presentado. El dinero que reciben no es para tirar cohetes, pero ya es muchísimo más, estoy hablando de unos 400 euros, que algo es. Y en otro aspecto los estudiantes sólo tienen que negociar con su coordinador el programa de estudios, no tienen que ir de profesor a profesor a ver si se lo reconocen.

¿Pensaba que este tipo de becas, cuando empezaba en 1997, iba a tener tanto éxito como están teniendo e iban a ser una de las becas más solicitadas?

Yo creo que sí porque la gente tiene que salir y los que han vuelto lo hacen cambiados y con otra visión y creo que eso es probablemente lo más importante de todo. El hecho de conocer otras realidades, otras universidades, otras culturas, que aunque son efectos secundarios del programa Erasmus es a lo mejor la misión real del mismo. Efectos secundarios que, probablemente son más importantes que lo demás.

En la actualidad y teniendo en cuenta otras universidades, ¿considera que los alumnos de la UMH tienen la posibilidad de elegir entre muchos destinos o que todavía queda mucho trabajo por hacer?

Depende de la titulación. Cuanto más tiempo lleva la titulación más ofertas tiene. Cuanto más nueva es la titulación tiene menos porque toca empezar de cero. Por eso hay algunas titulaciones con más oferta que otras.

¿Son conscientes, aunque no dependa de ustedes, de la necesidad del aumento de becas y de la cuantía económica de la misma?

Sí, la cantidad de la beca podría aumentar, cuanto más dulce mejor. En lo referente al número de becas creo que en algunas titulaciones debe y aumentará, pero en otras con las que hay ya es suficiente, o puntualmente se puede añadir una universidad, pero no hay esa necesidad de crear por crear plazas.

En el peor de lo casos, ¿cuánta gente de una misma titulación se queda sin obtener el destino que desea?

No lo sé. Porque además es variable. Recuerdo un año que todo el mundo quería irse a Munich. ¿Por qué? No lo sé, pero todo el mundo quería irse allí y mucha gente se quedó sin ir a ese destino. Pero bueno, tú puedes elegir tres destinos, por orden de preferencia, y más o menos sí que se respeta alguna de tus elecciones.

Hablando de nuevo de la ayuda económica que suponen las becas Erasmus ¿crees que estas ayudas actualmente suponen una verdadera “ayuda”?

Yo creo que un ayuda siempre es. Si te dan 20 euros ya es una ayuda. Es una ayuda, lo que hay que tener en cuenta es que esa ayuda está pensada de una forma diferente. En otros países de Europa el estudiante se independiza antes, vive fuera de casa y se va a otra universidad, y esto tarde o temprano también ocurrirá aquí. Por otro lado en España muchos de los estudiantes van a la universidad de su ciudad y se quedan viviendo en casa. El gasto que supone cuando tú te vas fuera, aunque solo sea irte a Almería tienes que alquilarte un piso, te tienes que comprar la comida, te tienes que vestir y todo eso son gastos que tienes de todas formas. Entonces la ayuda del Erasmus era pensar el aumento que significa vivir fuera de tu sitio habitual. Pero Bruselas piensa que un estudiante se sigue vistiendo, come y vive en algún sitio, por eso es una ayuda, no es una beca.

Uno de los problemas que sufren los Erasmus es la tardanza en recibir las becas ¿Cómo se podría conseguir que llegaran antes?

Es complicado porque nosotros tenemos el compromiso de pagar las becas dentro de un margen de tiempo pero eso siempre depende de los sitios de donde recibimos nosotros los fondos. Fondos que llegan del Ministerio de Educación, de Bruselas a través de la Agencia Nacional Erasmus. Y hasta que no tengamos el dinero en la cuenta no se hace la transferencia. Antes era peor porque hacíamos varias transferencias, ahora ya englobamos y hacemos 2 transferencias en lugar de 20. Lo único que se podría adelantar es el dinero de la Universidad o de Bancaja.

¿De todas esas ayudas cuál es la ayuda más sustancial?

Del ministerio han subido muchísimo debido a la creación del programa Sicue Séneca. Cuando nació esta beca había un desfase increíble entre el dinero que recibían los alumnos que se movían dentro de Europa y los que se movían dentro de España. Percibían más de 500 euros los que tenían la beca Séneca y 190 los que se iban fuera. Por ese motivo el Ministerio ha decidido igualar un poco las ayudas.

Como técnica medio de administración que es y a efectos de la gestión de la UMH con relación a las becas Erasmus ¿cuál diría que ha sido el aspecto más positivo que se ha llevado a cabo con mayor éxito?

Probablemente no son sólo gestiones. Es que tengas la suerte de tener gente detrás. Tú puedes hacerlo lo mejor posible, pero si no tienes apoyo institucional, de los profesores o de los alumnos…Pero yo diría que lo más importante que se ha hecho es el reconocimiento económico automático. Es decir un aspecto que implicaba mucha negociación antes y ahora tienes la seguridad que sí tú cumples con el programa no vas a tener problemas a la vuelta. En las becas Erasmus es una condición muy importante. Luego está también la ayuda económica que se ha aumentado últimamente, pero me imagino, poniéndome en la situación del alumno, que el hecho de que se pueda incorporar la nota directamente en el expediente académico es el mayor avance.

¿Y el aspecto más negativo?

Con la beca Erasmus en realidad ha sido todo positivo, además siempre hemos ido en aumento, ha sido muy gratificante, porque si empiezas aquí con 3 acuerdos bilaterales y un acuerdo institucional con Bruselas anual a ver crecer el número de plazas, de universidades asociadas y llegar a tener la carta Erasmus que ahora te permite realizar proyectos conjuntos, intercambio de profesores,  personal administrativo, etc. En cuanto a la Erasmus creo que ha ido bien, pero tenemos que mejorar

¿Cómo crees que se puede mejorar?

Debe mejorar, auque tampoco me compete a mí, pero pienso que podríamos ser más competitivos a la hora de atraer a gente si tuviéramos clases en inglés.

¿Piensas que podría ser viable a corto plazo?

Yo creo que sí. Los profesores, al igual que os vais los estudiantes, tienen programas que permiten su movilidad la cual está aumentando, nada en comparación con los estudiantes, ya que no podemos mandar a todos los profesores fuera, os quedarías sin clase. Si antes se iba 1 o 2 ahora se van 27 y eso hace que ellos se formen en idiomas, hay programas en los que los profesores deben dar la clase en inglés.

Pero el hecho de que ellos se formen en inglés no implica que los estudiantes sepan inglés…

Los estudiantes se supone que si llegan a la universidad, clases de inglés han tenido, que se acuerden más o menos eso ya es otra historia. Uno de los grandes problemas que no hemos mencionado antes era la barrera lingüística, entonces los países como Italia o Portugal tienen por regla general más demanda que Francia, Alemania, Grecia, etc. Pero pensamos, que el alumno de esta universidad debería tener un buen nivel. Este es el primer año que ofrecemos cursos de inglés a muy buen precio, y si lo aprueban le devuelven el 80% de la matricula. Ahora falta que la gente corresponda.

 

¿Cuantos acuerdos había en un principio y cuántos tenemos ahora?

Mas o menos teníamos 7 acuerdos bilaterales al principio, mi jefe me decía: ¿tiene usted la carpeta?(Muestra una carpeta pequeña). Aquí tiene usted la oficina de relaciones internacionales. Y con eso empezamos a trabajar y ahora tenemos acuerdos con más de 150 universidades. Y creo que irá en aumento.

Usted que has visto a tantos estudiantes antes y después de irse de Erasmus ¿podría decirnos cómo son sus caras en esos momentos?

Pues la mayoría, quitando alguna excepción, se sienten muy inseguros, lógico, porque tú te vas fuera, muchos de ellos no han salido de Alicante o de Elche o de su pueblo. Entonces te vas a otra ciudad, otro país con otro idioma, otra comida, lejos de los “papis”, y muchas veces el problema es el novio que se queda, etc. En fin que salen con bastantes dudas y con bastantes inseguridades y vuelven mucho más espabilados mucho más crecidos a nivel personal. Que es lo que hace el programa. Vienen con otra visión y normalmente los que han vuelto quieren seguir, no pueden irse dos veces de Erasmus porque el programa no lo permite, pero ahora con el programa Sócrates sí que pueden ir a hacer prácticas y lo están aprovechando. Algunos se han quedado allí y no han vuelto, otros se han buscado novio y se lo han traído. Vienen cambiados. Pero vienen cambiados de forma positiva. Siempre puede haber alguna experiencia negativa, aunque es muy raro y los que tienen inicialmente la opción de quedarse un cuatrimestre suelen pedir la prorroga. Es una experiencia muy importante para el crecimiento personal.

 

 

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